¡Madre mía que calor! Está bien entrado el otoño y la máxima para hoy está prevista en 30ºC. Cielo despejado con una mísera probablidad de precipitaciones del 5%. A mí, en particular, me encanta esta estación, es mi preferida después del invierno. No hay nada como ver caer la lluvia detrás de la ventana (mejor aún si es nieve) mientras lees sobre algún libro de Física al calor de la estufa.
Pero muchos de vosotros, incluso la gran mayoría, preferís el calorcito del verano con sus cielos azules. Hoy quiero hablaros sobre la razón por la cual nuestro cielo es de este color, y explicaros, que debido al mismo fenómeno, podemos disfrutar de espectaculares y anaranjadas puestas de Sol.
La luz blanca que nos llega de nuestra estrella es una parte de la radiación electromagnética que ésta emite; como todos sabemos, la luz blanca, está compuesta por todos los colores del arcoiris, es decir, todas las frecuencias correspondientes que van desde el violeta al rojo, pasando por el añil, azul, verde,amarillo y naranja (los 7 colores), con todas sus posibles tonalidades.

La luz del Sol, al pasar a través de cualquier medio refractante (un medio que desvía la luz, como el vídrio por ejemplo) se descompone en un abanico de colores; los rayos de menor longitud de onda, violetas y azules, son los que más se desvían de la dirección del rayo blanco, mientras que los rayos de mayor longitud de onda , amarillos y rojos, apenas se desvían. Los rayos violetas y azules se encuentran con átomos y particulas en suspension que los desvían una y otra vez, realizando así una trayectoria caótica por todo el cielo antes de llegar a nuestros ojos; este fenómeno es conocido como scattering de Rayleigh. Es por esto por lo que el cielo nos parece azul, ya que estos rayos llegan al suelo desde todas las direcciones, mientras que el Sol nos parece amarillo anaranjado en lugar de blanco, porque estos colores apenas son desviados y llegan casi directamente a nuestros ojos.
Sin embargo, cuando la luz del Sol tiene que atravesar grandes masas de aire, como es el caso del atardecer o el amanecer, las probabilidades de que los rayos de mayor longitud de onda choquen con particulas de la atmósfera son muy altas, por lo que también estos se dispersan, permitiendo a los románticos como yo disfrutar de espectaculares puestas de Sol.
Imagino que quedará una pregunta rondando vuestras mentes inquietas, ¿por qué entonces vemos el cielo azul y no violeta?
Lo veremos en el próximo artículo que estoy preparando sobre el ojo humano y la iluminación artifical.
Saludos !!



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